Archivo de la categoría: Efemérides
A 100 años

Mario Moreno sobre el origen de Cantinflas:
Es difícil precisar con exactitud cuándo “nació” Cantinflas. En realidad no nació nunca.
Tomó forma gradualmente con el tiempo.
Debo aclarar que mis padres, con grandes sacrificios, me estaban costeando los estudios en la Facultad de Medicina. Yo la abandoné y me convertí en “carpero”, cantante y bailarín de circo y carpas de variedades. El primer contacto con el público fue muy arduo.
En la carpa, si uno gusta se lo hacían saber de inmediato dando golpes en las bancas de madera o aplaudiendo. Y si no estaban con uno lo demostraban a punta de chiflidos o, cuando llegan a la violencia, arrojando a la cabeza de uno (con gran puntería) botellas vacías de cerveza.
Allí, Cantinflas, aprendió a bailar.
Una vez sentí repentinamente “pánico escénico”. Momentáneamente Mario Moreno se quedó paralizado […] y, de pronto, Cantinflas se hizo cargo de la situación. Y comenzó a hablar […] desesperadamente balbuceó palabras y frases sin sentido. Tonterías […]
¡Cualquier cosa para defenderse de los ataques y salir de aquella bochornosa situación!
Los espectadores se quedaron silenciosos, aturdidos, sin poder entender sus palabras […] Luego empezaron a reír […]
Comenzaron son sus risas suaves y de repente rieron con ganas.
Así supe que había triunfado […] Y en ese momento ¡nació Cantinflas!
Resultó irónico que ese remedio desesperado al miedo en el escenario, diera por resultado un nombre popular: el verbo “cantinflear” significa hablar mucho y no decir nada.
Estanislao Shilinsky sobre le origen de Cantinflas:
Esos segundos fueron amargos. Quise hacerlo reaccionar y de pronto Mario comenzó a hablar y a decir cosas, muchas cosas sin principio ni fin. Parecía que su pensamiento se adelantaba a las palabras. Quise ayudarlo a salir del atolladero. Él, simplemente por su nerviosismo no sabía lo que decía. De pronto el público empezó a reír. Las risas sonaron más y más fuertes; después un caluroso aplauso. Azorados los dos, nos miramos interrogativamente. Poco a poco Mario se me fue acercando y de plano preguntó: “¿Qué está pasando?” Le dije: Se están riendo de que dices mucho y al mismo tiempo no dices nada. Sigue así”.
Mario Moreno sobre el aspecto de Cantinflas:
Adopté el nombre artístico de Cantinflas para ahorrarle vergüenzas a mi familia. Era una familia humilde, pero tenía su orgullo.
Y yo era un artista de última categoría. Trabajaba en las carpas a las que acudía la gente sin dinero para entrar aun teatro caro.
Cantinflas había nacido y empezó a crecer.
Poco a poco tomó forma la apariencia física de Cantinflas. Adoptó la vestimenta de la gente humilde, la necesidad escogió el atuendo. Camisa de algodón de largas mangas, que alguna vez fue blanca. Pantalones arrugados y no muy amplios, sostenidos no en la cintura sino en las caderas. Y zapatos que le quedarían mejor a un hipopótamo. Sobre esta vestimenta venía un pedazo de trapo conocido como “la gabardina”.
El rostro de Cantinflas siempre es el mismo porque Cantinflas no tiene edad.
Es un rostro redondo con una nariz demasiado chica para la boca, ¡demasiado grande!
Sobre el labio superior, dos hilitos de bigotes caen como un par de oscuras cejas fuera de lugar.
Intenté alguna vez dejar caer sobre la frente un mechón de pelo. Pero no valía la pena. ¡Ah!, y tampoco le habría caído mal una afeitada.
Fuente: “Instituciones:Cantinflas. Ahí estuvo el detalle.”, en Escenas de pudor y liviandad de Carlos Monsiváis, DeBolsillo, México, 2007
Fíjate que suave…
Hoy se cumplen 90 años de que “La Suave Patria” salió de la cabeza de Ramón López Velarde.
Aquí el poema kilométrico y patriotero:
PROEMIO
Yo que sólo canté de la exquisita
partitura del íntimo decoro,
alzo hoy la voz a la mitad del foro
a la manera del tenor que imita
la gutural modulación del bajo,
para cortar a la epopeya un gajo.
Navegaré por las olas civiles
con remos que no pesan, porque van
como los brazos del correo Chuan
que remaba la Mancha con fusiles.
Diré con una épica sordina:
la Patria es impecable y diamantina.
Suave Patria: permite que te envuelva
en la más honda música de selva
con que me modelaste por entero
al golpe cadencioso de las hachas,
entre risas y gritos de muchachas
y pájaros de oficio carpintero. Lee el resto de esta entrada
El día que murió Cantinflas
Dice Prensa Latina y La Jornada:
El Cielo, abril 20 de 1993 (Oreja Press). En un vuelo directo, sin la forzosa y caliente escala en el purgatorio, llegó hoy al cielo don Mario Moreno, Cantinflas, a quien Dios recibió con una cierta sonrisa. San Pedro se hizo el de la vista gorda y no exigió visa.
Sin pensarlo dos veces, Mario se ubicó de una a la diestra de Dios Padre en un asiento calientico que le tenía reservado Charles Chaplin. Este le repitió en la vida eterna, lo que alguna vez le dijo en vivo: “Eres el mejor; somos los mejores”.
Cantinflas se asiló en su bigote minúsculo tan contundente que sacaba la cara por él y le contestó: “Exageradón, my cuate inglés, but very cierto. Orale no más”.
Chaplin le informó que tenía derecho a cama con baño privado en el pabellón de los humoristas, adonde la corte celestial en pleno acude a sacudirse el estrés que produce toda una eternidad pasando bueno.
“No sé por qué me han llorado tanto allá abajo, aunque de pronto si sé. Porque entre la alegría y la tristeza no hay más distancia que una lágrima”, bromeó Mario ante Mr. Chaplin, quien en este momento le mostraba dónde quedan los servicios: “Entrando a mano derecha”. Como en tierra.
Intercambiaron ideas breves sobre el personal femenino para caer de pronto en la tentación algún viernes de tedio. “Lo malo de no caer en la tentación es que después no se vuelven a presentar”, les recordó Oscar Wilde, que apareció como por entre una paradoja.
“¿De qué te moriste?”, preguntó Chaplin. “Yo no me morí. Cambié de traje. Lo malo de la muerte es que es para toda la vida”, reviró Cantinflas, quien en ese momento saludaba a sus colegas, el Gordo y el Flaco (Stan Laurel y Oliver Hardy, Abott y Costello), a los hermanos Marx, y a sus paisanos Resortes y Clavillazo, el del traje pluscuamperfecto.
“Qué bigote de supercharro tienes, mano. Mira no más que pareces una manifestación de pelos”, le dijo a Groucho, el del tabaco descomunal.
Groucho reviró con una sátira a Mario, por haberse hecho cremar: “Cómo se vé que querías ahorrar plata en ataúd” y le encimó un abrazo rompecostillas. Groucho agregó que si bien había dicho (en tierra) que no le gustaría formar parte de un club que lo admitiera entre sus socios, haría una forzosa excepción ahora que vestía el traje de luces de la eternidad.
Por Chaplin, su cicerone más allá de las estrellas, Cantinflas se enteró del epitafio que había dejado Groucho: “Señora, perdone que no me levante”.
Buster Keaton, malabarista del humor, aventuró la tesis de que los pantalones de Mario parecían sostenidos por el miedo de los espectadores a que se cayeran del todo. Esos descaderados fueron la primera piedra de los que hoy utilizan las mujeres para alborotar el erotismo en tierra.
En la tertulia que se formó, todos coincidieron en que estaban allí, porque con su arte habían sido la voz de los que no tienen voz y el editorial de quienes carecían de periódico.
No faltaron chistes por la muerte de Cantinflas en pleno mes del idioma. Don Miguel de Cervantes Saavedra, el papá y decano de todos los humoristas, anunció que intrigaría para que la expresión “cantinflesco” sea adicionada en la próxima edición del diccionario con el sinónimo propuesto por William Shakespeare. “Palabras, palabras, palabras…”.
Su paisano Chaplin aplaudió el feliz cabezazo de Mr. William a quien se le salió el Hamlet que lleva por dentro. Entrada la tarde, Cantinflas notificó a sus colegas que sus últimos días habían sido intensos y que el cáncer que le tocó lidiar fue particularmente fuerte.
Todos comprendieron que estaba con deseos de disfrutar del primer sueño en la eternidad, con su cabeza cómodamente recostada en la primera nube de paso que irrumpiera en el infinito.
“Dejémoslo que disfrute de su primer sueño dentro de otro sueño”, ordenó Chaplin. “Al fin y al cabo —acotó Shakespeare— nuestra vida, y ahora la muerte, está hecha de la misma tela de nuestros sueños”.
La manifestación humorística se disolvió pacíficamente, informó la policía celestial.
Un día como hoy…
Un día como hoy pero de…
- 1854, en Roma, el papa Pío IX proclama el dogma de la Inmaculada Concepción, que sostiene que María, madre de Jesús de Nazaret, nació libre del pecado original. Un saludo a todas las Conchas.

- 1861, nace en el boulevard Saint-Martin de París, Georges Méliès. Magazo, prestidigitador y pionero cinenematográfico.

- 1886, nace en Guanajuato, Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez… conocido por la perrada como Diego Rivera.

- 1925, nace en Harlem, Nueva York, el ínclito miembro del Rat Pack de los sesentas: Sammy Davis Jr.

- 1936, nace el pequeño saltamontes, David Carradine.

- 1941, el Congreso de Estados Unidos aprueba una declaración de guerra contra Japón, que implica oficialmente a Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Alemania declara a su vez la guerra a los Estados Unidos.

- 1946, nace Jim Morrison, en Melbourne, Florida.

- 1979, en Estados Unidos se publica The wall, de Pink Floyd.

- 1980, en Nueva York, un tal Mark Chapman asesina por 5 tiros a John Lennon.

- 1993, el presidente de Estados Unidos Bill Clinton aprueba el decreto NAFTA (“TLC“, pa’ los cuates).

- 2003, fallece el dios cubano del piano, Rubén González.

Un día como hoy…
Un día como hoy pero de…
- 1541, Alvar Núñez Cabeza de Vaca comienza su travesía para dar socorro a la gente que Pedro de Mendoza había trasladado al Río de La Plata.

- 1885, nace en Nashville, Missouri, Harlow Shapley.

- 1906, León Trotski es deportado de por vida a Siberia, cortesía de Stalin; y en Milán, Italia, nace Luchino Visconti.

- 1920, en Pittsburghla estación KDKA realiza la primera radiodifusión comercial: los resultados de las elecciones presidenciales en las que ganó el republicano Calvin Coolidge.

- 1927, nace en Pensilvania el enorme Steve Ditko.

- 1930, parte de Alemania en dirección a Ámsterdam el DO-X, el mayor avión del mundo, para efectuar un vuelo de prueba.

- 1936, en el Reino Unido, la BBC inaugura el servicio de televisión, el primer servicio de alta definición (definido en aquel momento con la escandolosa cantidad de 200 líneas).

- 1947, en EE. UU., Howard Hughes realiza su primer y único vuelo con el Hughes H-4 Hercules, el hidroavión con mayor envergadura alar de la Historia: 97,54 m.
- 2000, la Estación Espacial Internacional recibe a sus tres primeros inquilinos, dos astronautas rusos y uno estadounidense.
















